Líbano y China impulsan un laboratorio para cannabis medicinal
Una inversión de USD 10 millones financiará el primer laboratorio público de investigación sobre cannabis medicinal en Líbano. El proyecto busca fortalecer la calidad, la regulación y las futuras exportaciones.
Líbano dio un nuevo paso para desarrollar su industria del cannabis medicinal tras firmar un acuerdo de cooperación con China que permitirá crear el primer laboratorio público del país dedicado a la investigación y análisis de esta planta.
La iniciativa contempla una inversión de 10 millones de dólares aportada por la empresa china Zhonghua Lianchuang International Holding Co., Ltd., con sede en Hong Kong. El laboratorio funcionará en la Facultad de Agronomía de la Universidad Libanesa, bajo la supervisión de la Autoridad Reguladora del Cannabis.
Del total de los fondos, alrededor de 4 millones de dólares se destinarán al equipamiento del laboratorio, mientras que el resto financiará asistencia técnica, capacitación de profesionales y el desarrollo de una plataforma digital para publicar los resultados de los análisis.
Uno de los principales objetivos será obtener la certificación ISO/IEC 17025, un estándar internacional para laboratorios de ensayo que permitirá garantizar la calidad de los análisis y, en el futuro, acreditar laboratorios privados dedicados al sector.
Además de la investigación científica, el laboratorio tendrá un rol clave en el desarrollo de la industria. Trabajará en la caracterización y mejora de las genéticas locales de cannabis, elaborará una base de datos de variedades cultivadas en el país y llevará un registro de productores autorizados. Estas herramientas buscan facilitar futuras exportaciones y generar mayor confianza entre potenciales inversores.
El acuerdo llega en un momento en que Líbano intenta diversificar su economía y atraer inversiones en sectores con potencial farmacéutico y agrícola. La cooperación también se complementa con otros proyectos anunciados junto a China, entre ellos la incorporación de tecnología de drones para actividades agrícolas.
Sin embargo, el crecimiento del sector continúa condicionado por la falta de regulación definitiva. Aunque el cultivo de cannabis medicinal e industrial fue legalizado en 2020, el marco regulatorio todavía no fue aprobado, lo que ha impedido el desarrollo pleno de la industria. A este escenario se suman las demoras administrativas derivadas del conflicto entre Israel y Hezbollah, que ralentizaron la puesta en marcha del sistema.
Con la creación de este laboratorio, Líbano busca sentar las bases técnicas y científicas para que, una vez aprobada la regulación, el país pueda competir en el mercado internacional del cannabis medicinal.