El cannabis medicinal sigue dependiendo de clínicas privadas
Un informe reveló que nueve de los diez mayores prescriptores de cannabis medicinal en Reino Unido son farmacéuticos. Aunque crece la cantidad de pacientes, el acceso continúa concentrado en el sector privado.
El mercado del cannabis medicinal en Reino Unido continúa creciendo, pero el acceso al tratamiento sigue dependiendo en gran medida de las clínicas privadas y de un número reducido de profesionales habilitados para prescribir.
Datos publicados por Cannabis Health News, obtenidos mediante una solicitud de acceso a la información, muestran que entre enero de 2019 y mayo de 2025 se emitieron 1,54 millones de recetas de cannabis medicinal en el país. Del total, el 61,9 % fue firmado por farmacéuticos prescriptores independientes, mientras que el 35,8 % correspondió a médicos y una pequeña proporción a enfermeras.
Entre los diez profesionales con mayor volumen de prescripciones, nueve eran farmacéuticos. El único médico del grupo emitió 172.755 recetas, equivalentes al 11,2 % del total registrado.
Sin embargo, los datos no implican necesariamente que los farmacéuticos estén reemplazando a los especialistas. En muchas clínicas privadas, los médicos inician el tratamiento y luego las recetas de continuidad quedan a cargo de farmacéuticos independientes que trabajan bajo protocolos previamente establecidos. Además, el propio organismo encargado de los registros, el NHS Business Services Authority (NHSBSA), aclaró que no pudo confirmar si los principales prescriptores corresponden a personas individuales o a identificadores compartidos por varias clínicas.
El acceso al cannabis medicinal dentro del sistema público británico continúa siendo limitado. Para iniciar un tratamiento a través del Servicio Nacional de Salud (NHS), los pacientes deben haber probado previamente al menos dos terapias convencionales y solo unos 180 médicos especialistas están autorizados para indicar cannabis medicinal por primera vez.
Ante estas restricciones, gran parte de la demanda se canaliza hacia el sector privado, donde una consulta inicial ronda las 200 libras esterlinas. Diversos referentes del sector consideran que la falta de especialistas dentro del sistema público favoreció el crecimiento de clínicas privadas, que hoy concentran la mayor parte de los tratamientos.
Aunque el número de pacientes continúa aumentando, los datos muestran que el principal desafío para el cannabis medicinal en Reino Unido ya no es únicamente su disponibilidad legal, sino la posibilidad de garantizar un acceso más amplio y equitativo dentro del sistema de salud.