Un proyecto piloto evalúa el uso de bloques elaborados con cáñamo industrial para reducir el impacto ambiental de la construcción y desarrollar materiales más sostenibles.

Sudáfrica avanza en la búsqueda de alternativas sustentables para la construcción con un proyecto que utiliza bloques de cáñamo en viviendas. La iniciativa forma parte de una estrategia para incorporar materiales de menor impacto ambiental y aprovechar el potencial industrial del cáñamo.

Los bloques se fabrican a partir del núcleo leñoso de la planta mezclado con un aglutinante a base de cal, un material conocido internacionalmente como hempcrete. Aunque no reemplaza al hormigón estructural, ofrece propiedades de aislamiento térmico y acústico, además de una menor huella de carbono durante su producción.

El proyecto busca demostrar que el cáñamo para la construcción puede convertirse en una alternativa viable para viviendas más eficientes desde el punto de vista energético y con menor impacto ambiental. Además, el cultivo de cáñamo permite capturar carbono durante su crecimiento y generar nuevas oportunidades para el sector agrícola.

El desarrollo también pone en evidencia el crecimiento de los usos industriales del cáñamo más allá de la alimentación, los textiles o los productos medicinales. En distintos países ya se investiga su aplicación en bioplásticos, materiales compuestos y soluciones para la construcción sostenible.

Si las pruebas resultan exitosas, Sudáfrica podría ampliar el uso de estos materiales y consolidar una nueva cadena productiva basada en el cáñamo industrial.