Nacido a partir del trabajo de la ONG Ciencia Sativa, el Consultorio Sativa acompaña a pacientes de Bariloche y la región con un enfoque interdisciplinario que combina cannabis medicinal, fitoterapia, reducción de riesgos y seguimiento profesional.

Mientras el acceso al cannabis medicinal continúa creciendo en Argentina, también comienzan a consolidarse equipos de salud especializados que buscan acompañar a los pacientes más allá de la inscripción al REPROCANN. Uno de esos casos es el del Consultorio Sativa, un espacio interdisciplinario que funciona en Bariloche y distintas localidades de la Patagonia.

El proyecto nació a partir del recorrido de la Asociación Civil Ciencia Sativa, organización que desde 2018 impulsa el acceso informado al cannabis medicinal y la formación de profesionales de la salud. Tras varios años de trabajo comunitario, en 2022 comenzó a funcionar el consultorio como un dispositivo de atención integral que hoy brinda consultas presenciales en Bariloche, El Bolsón y La Comarca Andina, además de atención virtual.

El equipo está integrado por médicos y profesionales especializados en cannabis medicinal, cuidados paliativos, tratamiento del dolor, geriatría y fitoterapia. Además del acompañamiento para la inscripción al REPROCANN, realizan seguimiento de pacientes con dolor crónico, ansiedad, trastornos del sueño, enfermedades oncológicas y otras patologías donde el cannabis puede formar parte de una estrategia terapéutica integral.

Uno de los aspectos distintivos del Consultorio Sativa es su trabajo en red con cultivadores y cultivadoras. Según explican desde el equipo, conocer el origen del material vegetal y su proceso de elaboración permite mejorar la calidad de los preparados y fortalecer las prácticas de cuidado.

En paralelo, Ciencia Sativa mantiene proyectos de investigación junto al INTA para generar información científica sobre variedades de cannabis y sus aplicaciones terapéuticas, además de impulsar espacios permanentes de formación para profesionales de la salud.

Desde el consultorio destacan que el cannabis medicinal debe utilizarse siempre bajo acompañamiento profesional. “Natural” no significa necesariamente seguro, por lo que resulta fundamental evaluar cada caso, las posibles interacciones con otros medicamentos y la dosis adecuada para cada paciente.

Actualmente, una de las principales demandas del espacio continúa siendo la orientación para acceder al REPROCANN. Sin embargo, sus profesionales advierten que todavía existen importantes dificultades para acceder a equipos capacitados dentro del sistema público de salud, especialmente fuera de los grandes centros urbanos.

Para el equipo de Ciencia Sativa, el crecimiento del cannabis medicinal no depende únicamente de la regulación, sino también de la construcción de redes entre pacientes, profesionales, cultivadores e investigadores que permitan garantizar tratamientos seguros, información de calidad y un acceso cada vez más amplio.