Una empresa islandesa ensayó este verano el cultivo exterior de 400 plantas de cáñamo a 66 grados de latitud norte, donde los días extremadamente largos y la llegada temprana del frío dificultan la floración. El proyecto busca desarrollar variedades adaptadas a esas condiciones.

A 66 grados de latitud norte, en los fiordos occidentales de Islandia, una pequeña empresa está probando hasta dónde puede llegar el cáñamo cuando el calendario agrícola juega en contra. High Latitude Hemp realizó durante el verano boreal de 2026 un ensayo exterior con 400 plantas en una parcela de 25 por 25 metros, con el objetivo de identificar variedades capaces de completar su ciclo antes de la llegada de las primeras heladas.

El desafío no es solo el frío. Durante buena parte del verano islandés hay luz durante casi todo el día, una condición que altera las señales naturales que muchas variedades utilizan para iniciar la floración. Según explicó la empresa, las plantas iniciaron su crecimiento bajo techo, fueron trasladadas al exterior el 1 de junio y cosechadas a comienzos de septiembre. Durante el ensayo se registraron datos sobre altura, biomasa y formación de flores.

El proyecto busca desarrollar material vegetal adaptado a esas condiciones y no corresponde a una producción comercial al aire libre ya consolidada. Desde High Latitude Hemp todavía no se publicaron resultados que permitan establecer el rendimiento agronómico de las variedades ensayadas.

La iniciativa cuenta con el respaldo público del Fondo Alimentario islandés, que concedió 2,4 millones de coronas islandesas —aproximadamente 17.500 euros— al proyecto Hemp at 66°N. La investigación apunta al desarrollo de variedades y a posibles usos del cáñamo en alimentos, productos de cuidado personal y materiales de construcción.

El marco regulatorio islandés, sin embargo, no se resume en una simple legalización del cáñamo. En 2020 se autorizó por primera vez la importación, manipulación y posesión de semillas de Cannabis sativa destinadas al cultivo industrial, mientras que el CBD y otros derivados han seguido caminos regulatorios diferentes.

Por ahora, el ensayo no demuestra que el cáñamo pueda cultivarse comercialmente en cualquier región subártica. Sí muestra cómo la adaptación genética y el manejo agronómico están llevando el cultivo hacia territorios donde la duración extrema del día y la corta temporada agrícola parecían dejar poco margen.

Fuente: Cáñamo